CUIDAMOS LA TIERRA,
CAMINAMOS JUNTO A
LAS COMUNIDADES
Y DAMOS VIDA A UN
CACAO SOSTENIBLE.
ASÍ INICIÓ ESTE
CAMINO SOSTENIBLE.
Durante ocho años hemos trabajado en el Sur del Lago de Maracaibo, un territorio donde las comunidades cacaoteras han dado forma a una de las tradiciones agrícolas más valiosas de Venezuela. Allí, entre suelos fértiles y familias dedicadas al cultivo, encontramos el origen de nuestra identidad: proteger la tierra, acompañar a quienes la trabajan y cultivar cacao con conciencia. Desde entonces, nuestra labor se ha construido sobre esa alianza.
Fotografía inicios Hoy colaboramos directamente con más de 400 cacaoteros, fortaleciendo prácticas responsables y consolidando un modelo productivo que genera bienestar real en cada comunidad. Gracias a este trabajo colectivo, hemos logrado más de 6.500 kg de cacao sostenible, parte del legado de un país reconocido por tener uno de los cacaos más finos del mundo.
Nuestra trayectoria se sostiene en hechos verificables, actualmente, somos la única operación certificada por Rainforest Alliance en Venezuela, una responsabilidad que asumimos siguiendo el llamado de “Seguir a la Rana”, trabajando para proteger la biodiversidad, respetar los derechos de las comunidades y asegurar un cultivo que pueda sostenerse en el tiempo. Creemos en una producción que honra sus raíces y que transforma oportunidades en progreso. Aquí empezó nuestra trayectoria, y aquí seguimos, construyendo un futuro sostenible para el cacao venezolano